Grafitis en homenajes a 'Zebra', de La Etnia, y a las mujeres del rap

ÓSCAR SILVA
Periodista
ARTERIA
El grafiti no se queda en los muros. Durante el pasado fin de semana, en el festival Hip Hop al Parque 2026, también llegó a los paraderos de transporte público que rodean el Parque Metropolitano Simón Bolívar y a las cuatro superficies acondicionadas dentro del evento.
A través del Museo Abierto de Bogotá (MAB), 35 artistas intervinieron paraderos y cuatro agrupaciones realizaron obras en el parque, para un total de 39 propuestas artísticas, según informó el Instituto Distrital de las Artes (Idartes).
La iniciativa hace parte de una estrategia distrital que promueve las artes plásticas y visuales mediante intervenciones en el espacio público, con la participación de los artistas y la ciudadanía. En lugar de limitar la exhibición a las salas de un museo, el MAB lleva las obras a calles y corredores que forman parte de los recorridos cotidianos de los habitantes de Bogotá.
Las propuestas no parten de una única mirada sobre el grafiti, sino que se relacionan con el reconocimiento de quienes han construido la escena hip hop en Bogotá. Otras plantean preguntas sobre las condiciones sociales de la ciudad y sobre el lugar que ocupa esta práctica cuando entra en circuitos institucionales.
Grafitis con sentido social
Una de las intervenciones en los paraderos fue dedicada a “Zebra”, el mítico rapero de la agrupación La Etnia que hoy por hoy habita las calles de Bogotá en medio de la habitabilidad en calle. El artista Dolor87 partió de una preocupación social relacionada con su experiencia respecto al trato hacia los habitantes de calle.
“La segregación y el maltrato constante por parte de la ciudadanía y de las instituciones hacia los habitantes de calle es algo que me hace ruido desde la niñez. Me cuesta mucho el olvido hacia esa población, el olvido de los pobres por parte del Estado y de los ricos, hasta de la misma escena.
"Me cuesta entender cómo alguien con una vida tan dura siempre tiene la mejor energía, aun cuando la gente lo único que busca en él es una foto o una firma, sin importar si comió o no, o si tiene dónde dormir. En estos tiempos eso poco parece importar”, comenta Dolor87 sobre el trasfondo de su propuesta creativa.
Su propuesta toma esa preocupación como punto de partida y la relaciona con Zebra y con el reconocimiento que su música ha generado dentro de la escena en Bogotá. Dolor87 destaca el encuentro directo con el público y la oportunidad de conversar con los transeúntes y asistentes al festival alrededor de las creaciones.

“Me alegra mucho haber pintado en ‘rapal’, especialmente porque este es uno de los pocos espacios donde gran parte del público puede tener acceso simultáneo al arte y a los artistas, y hablar de cuánta cosa se nos ocurra. Es muy valiosa la igualdad que hay”, comenta el grafitero ganador de la beca del Museo Abierto de Bogotá.
Para Dolor87, llevar el grafiti a los paraderos no transforma la relación entre el arte urbano y la ciudadanía. “Realmente, no creo que sea algo que transforme o, por lo menos, no de la forma que esperan las instituciones y las empresas privadas. El grafiti no tiene como fin la exposición en una vitrina. Técnicamente, me resulta intrascendente si es un paradero, un pedazo de tela o madera”, afirma.
“Durante la intervención sentí que había una sensación en común entre las y los asistentes: el agradecimiento con 'Zebra' por lo que le ha aportado al rap colombiano. Creo que su música es transgeneracional y eso hizo que se generara una apropiación de la propuesta pese a la diversidad del público”, añade Dolor87, quien estuvo casi toda la mañana y parte de la tarde del sábado realizando su obra en uno de los paraderos del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP).
Gran formato para visibilizar el arte femenino
Por otro lado, las intervenciones dentro del parque estuvieron marcadas por el gran formato: cuatro lienzos de 48 metros cuadrados formaban, en uno de los costados del festival, una gran galería donde se podía ver a los artistas trabajando en medio de la música, subiendo y bajando en grúas para alcanzar lo más alto del retablo.
“Le estamos haciendo un homenaje a todas las mujeres que han construido la escena del hip hop en Colombia y en Bogotá”, afirma 'Nats Garu', integrante de Rudas Gang, el primer colectivo conformado únicamente por mujeres en pintar en el festival.
De acuerdo con datos suministrados por las participantes, el equipo —integrado por ‘Cucaracha Biónica’, ‘Ambs’, ‘Oshun’ y ‘Nats Garu’— trabajó con vinilo y aerosol. Se utilizaron alrededor de 50 latas y la intervención se desarrolló durante los dos días y las noches del festival.
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