‘Historia de un disfraz’ o un 'Superman' colombiano, en el FIAV
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La vida y delirios de Henry Bautista, un 'Superman' bogotano se pudieron ver en el monólogo de Felipe Botero, 'Historia de un disfraz', presentado en el Teatro R101 durante el FIAV.

ROBIN TAMAYO
Periodista
ARTERIA
La vida y delirios de Henry Bautista, un Superman bogotano, aterrizaron en las tablas a través del monólogo de Felipe Botero, Historia de un disfraz. La obra, presentada en el Teatro R101 durante el FIAV, movió a una audiencia que transitó sin escalas entre la risa y el llanto.
Casi hora y media de función. En el escenario, diez cajas de cartón, una silla, una lámpara y poco más fue todo lo que necesitó el actor para evocar la casa, las ciudades y los delirios de 'Bautista'.
El R101, con 31 años de trayectoria, acogió a un hijo de la casa. Felipe Botero es "parte de la familia", dice Hernando Parra, fundador y director del grupo, quien lo conoce desde que era un adolescente. Para esta pieza hicieron dupla: Hernando en la dirección y Felipe en la actuación y dramaturgia. “No hay otra forma de hacer teatro que no sea con amigos. Felipe tiene múltiples talentos y fue un reto volver a dirigirlo después de casi 12 años”.
El 5-0 y el nacimiento de 'Supercan'
El sábado 28 de marzo, durante la función número 73, el teatro en Quinta Camacho rozaba el 90 por ciento de su aforo. En una de las escenas clave, un 'Henry' de 14 años ignora el mítico 5-0 de Colombia contra Argentina, de 1993. Mie
ntras el país estalla en júbilo, él atiende el parto de su perrita: “¡Puja con todas tus fuerzas, que quiero tener a 'Supercan' en mis brazos!”, grita. La escena cierra con un giro trágico que, paradójicamente, desata las carcajadas del público.
—Felipe, ¿por qué crees que el público se ríe en ese momento tan trágico de la obra?
—No sé. Como dicen: tragedia más tiempo es igual a comedia. Pero aquí a veces nos reímos muy pronto; es una armadura para resistir. El humor es un filtro, un catalizador y un mecanismo de defensa.
—¿Hay algo de tu biografía en Henry Bautista?
—Mucho. Al día de hoy, no he visto el “cinco a cero”. Yo estaba encargado de la perra mientras mi padre y mi hermano veían el partido. Sin embargo, Historia de un disfraz no es solo mi biografía; 'Henry' podría ser cualquier colombiano criado en los 90 por padres que creyeron en el "sueño americano", en el 'Superman' de Christopher Reeve y en el “bienvenidos al futuro” de Gaviria.
La obra recorre hitos que marcaron la psique nacional: Armero, la toma del Palacio de Justicia y la pandemia de 2020. Botero ficcionó su propia historia para armar a este Superman criollo que sacude la línea de tiempo nacional.
—En la obra hay muchas referencias a Bogotá, ¿no temes que sea difícil de entender afuera?
—Hernando y yo somos rolos y la investigación es personal, pero entre más específico eres, más universal te vuelves. En Medellín la gente se conectó igual porque Omaira o el asesinato de Galán nos impactaron a todos. La historia podría suceder en el Himalaya.
—Muchos conectan también con el desencanto de Henry al ir a Estados Unidos... —Es increíble dónde estamos: la segunda presidencia de Donald Trump. En los 90, él era el referente de éxito para muchos de nuestros padres; tenía una torre con su nombre y querían ser como él. Hoy somos testigos de la caída de esa idea romantizada de destino.
Con Historia de un disfraz queda en escena una mirada particular y crítica a la historia reciente de Colombia.
Revisado por el editor.




