top of page
Contenidos e información sobre arte y cultura en Colombia

Arte y fútbol: Warhol también fue hincha

  • hace 2 días
  • 4 min de lectura
Sin Marco Cómo el Mundial 2026 y la cultura deportiva se entrelazan. Descubre la conexión entre curadores, futbolistas y el pulso cultural. Laura Montañés y Víctor Delgado nos cuentan las relaciones de arte y fútbol en este Mundial de Fútbol.

Laura Montañés y Víctor Delgado

PARA ARTERIA

OPINIÓN


Víctor Delgado, en la exposición 'Fútbol y arte', en el Museo Jumex, de México. /Cortesía
Víctor Delgado, en la exposición 'Fútbol y arte', en el Museo Jumex, de México. /Cortesía

Este fue el primer Mundial al que fuimos juntos. Vimos los tres partidos de Colombia en tres ciudades distintas, Ciudad de México, Guadalajara y Miami, y la coincidencia terminó siendo increíble.


Nos permitió notar algo que quizá no habríamos visto desde una sola sede: alrededor del torneo, en cada ciudad, había un pulso paralelo al del estadio.


Museos con calendarios especiales, exposiciones montadas a propósito, rutas culturales pensadas para el visitante que llega por el fútbol y descubre que hay una ciudad esperándolo.


Y justo de esto queremos hablar hoy: de arte y fútbol el arte no acompaña al fútbol, lo amplifica. Los dos, mirados desde adentro, se organizan de forma muy similar. Hay curadores, críticos, directores técnicos que estudian, construyen y toman decisiones, hay ritmos que suben y bajan, y narrativas que se construyen a lo largo de las temporadas.


El historiador británico David Goldblatt (En 2015 ganó el premio William Hill al mejor libro deportivo del año por The Game of Our Lives: The Meaning and Making of English Football  y el premio a la mejor historia deportiva del año en los Foreign Press Association Media Awards por su artículo para The Guardian Long Read,   The prison where murderers play for Manchester United) lo formuló hace poco con precisión: el fútbol es la forma más popular de narración y alegoría que produjo la modernidad. Y una forma de contar historias a esa escala termina, tarde o temprano, siendo materia del arte.


La conversación entre el fútbol y el arte tiene ya varias décadas. Joan Miró diseñó el póster oficial del Mundial de España en 1982 y Andy Warhol pintó a Pelé como retrato de una era. Kehinde Wiley hizo un retrato monumental de Samuel Eto’o para Puma, en el 2010, cuando el Mundial se jugó en Sudáfrica. Y hace veinte años, los artistas Douglas Gordon y Philippe Parreno filmaron a Zidane durante un partido entero y montaron con eso una película que llamaron, con toda precisión, Zidane: un retrato del siglo XXI. Vista así, la lista no es un capricho de curador. Es una tradición que se ha ido tomando en serio.


Este año esa tradición se hizo visible de varios modos. En Ciudad de México, el Museo Jumex tuvo 'Fútbol y arte, esa misma emoción' durante casi todo el torneo, con curaduría de Guillermo Santamarina, y en paralelo ‘Objects of Glory’, una muestra sobre objetos icónicos de la historia del deporte.


En el Museo Nacional de Antropología, Annie Leibovitz montó 'Futbol 2026, una exposición que retoma la campaña que ella misma fotografió para el Mundial del 86 en México y la pone a conversar con retratos nuevos de jugadores de esta edición y con figurines prehispánicos del juego de pelota. 

Laura Montañés /Cortesía
Laura Montañés /Cortesía

Pero el mundial no es la excusa. En Londres, dentro del estadio del Tottenham funciona OOF Gallery, una sala dedicada solo a obras que hablan de fútbol, con la idea sencilla de que el hincha camino al partido se tope con arte. Y el año pasado, en Manchester, se montó ‘Football City, Art United’, una exposición donde artistas y futbolistas hicieron obra en pareja, curada, entre otros, por el jugador español Juan Mata.


Y lo importante es que en ninguna de estas exposiciones el fútbol aparece como un tema menor al que haya que dignificar. Aparece como material serio, tratado con el mismo rigor que cualquier otra obra de arte contemporáneo.


Arte y fútbol... no están tan lejos


Ya sabíamos, desde antes de escribir juntos, que nuestras dos profesiones no rivalizaban, se complementaban. Pero lo que descubrimos al sentarnos a pensar esta columna es algo más interesante: en el fondo hacemos casi lo mismo, cada uno en su campo. Cuando a Víctor le toca acompañar la transferencia de un futbolista, la conversación no gira solamente alrededor del precio. 


Mira trayectoria, quién lo representa, cuántos años tiene, qué hizo en los escenarios que importan, con qué consistencia lo hizo, en qué momento de su carrera está y contra quién se está midiendo. Cuando a Laura le toca asesorar a un coleccionista en la compra de una obra, la conversación es prácticamente la misma. 


Mira trayectoria del artista, quién lo representa, en qué galería está, cuántos años tiene, en qué museos y ferias ha estado, con qué consistencia produce, en qué momento de su obra está y con qué generación conversa. Las dos negociaciones se sostienen sobre el mismo tejido y se ganan o se pierden por las mismas razones. No es coincidencia.


Ahí es donde este Mundial nos cambió algo. Un partido visto solo desde la tribuna es un partido. Un Mundial vivido con la exposición al lado, con las conversaciones que arrancan porque uno vio a Zidane en una pantalla y a Colombia en la cancha la misma semana, con museos que decidieron abrir su calendario a la coyuntura y galerías que llevan años dedicadas al tema, es otra cosa.


Un Mundial, cuando se sale del estadio, deja de ser un evento y empieza a parecerse a un país. Y una exposición, cuando se hace con las ideas del fútbol adentro, deja de ser un homenaje y se vuelve una obra por derecho propio.


Para nosotros, esta columna es apenas un lugar donde empezar. Vamos a seguir recorriendo estos dos oficios con la misma curiosidad y aprendiendo de cada conversación. En consonancia con la conclusión de nuestra columna anterior, la invitación sigue siendo a vivirlo en persona: la exposición, el partido, el viaje, no se limiten a verlo desde afuera, más cuando hay tantas líneas que, si bien parecen separadas, se cruzan en más de un punto, así como el fútbol y el arte. 

Laura Montañés y Víctor Delgado /Cortesía
Laura Montañés y Víctor Delgado /Cortesía

Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad de su autor y no comprometen a ARTERIA.

  • Instagram
  • Facebook
  • Twitter
  • YouTube
Periódico Arteria
Periódico Arteria: arte y cultura
Otro Día Más es un producto de Periódico Arteria
Fundación Arteria
  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • YouTube

Copyright © 2026 Periódico Arteria. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial de cualquiera de sus contenidos, así como la traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. www.periodicoarteria.com.

bottom of page