‘Pasados en retorno’: el pulso entre la repatriación arqueológica y el expolio transnacional
- hace 7 horas
- 2 min de lectura
Actualizado: hace 2 horas

La exposición ‘Pasados en retorno. Repatriación del patrimonio arqueológico’, presentada en el Museo Nacional de Colombia, que reunió el regreso de 1.194 bienes prehispánicos, puso al descubierto que el tráfico ilícito de bienes prehispánicos continúa siendo un desafío globalizado y de enormes proporciones.
Por ello, los esfuerzos del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (Icanh), el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes y la Cancillería de Colombia por traer de vuelta lo que de aquí salió sin permiso. La exposición que se realizó en el Museo Nacional de Colombia mostró cerámicas, esculturas, utensilios y restos funerarios devueltos al país y vinculados a 14 regiones arqueológicas representativas de la diversidad prehispánica.
Este flujo de repatriación arqueológica con un mercado clandestino que, según advierten la Unesco y la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, mueve miles de millones de dólares anuales como una red transnacional de criminalidad organizada vinculada al lavado de activos.
La Cancillería, junto al Ministerio de las Culturas, ha entablado diálogos y acuerdos con los gobiernos de 14 países donde se localizaban las piezas —varias procedentes de colecciones privadas y museos en el exterior—, y logró su devolución voluntaria o concertada gracias a la diplomacia.
“Cada objeto nos cuenta una parte del pasado prehispánico que nos constituye. Es una muestra de piezas arqueológicas muy importante para entender cuáles han sido los contextos de sociedades prehispánicas como la Quimbaya, Tumaco, Tairona y Nariño, y nos permite profundizar en cómo el pasado nos habla de nuestro presente y futuro”, dice Alhena Caicedo Fernández, directora del Icanh.
Asimismo, la exposición propuso una revisión sobre los sesgos geográficos que condicionaron la conformación de las colecciones patrimoniales. Así, se nota que desde el siglo XIX, influenciados por las miradas europeas, se asociaron las tierras frías y altas de los Andes con mayores grados de "civilización y progreso".
Esto provocó que las regiones Chibcha y Quimbaya se convirtieran en símbolos nacionales difundidos en billetes, afiches y postales, incentivando el interés de anticuarios y la práctica de la guaquería, que aún hoy persiste en varias zonas del país.
Este fenómeno local se integra a una cadena internacional estructurada que, como detallan la Unesco y la Policía Internacional (Interpol), comienza con el expolio y el saqueo sistemático en regiones ricas en patrimonio, continúa con el blanqueo de procedencia —donde se falsifican documentos para borrar el rastro legal de las piezas— y culmina con su infiltración en galerías y casas de subastas de grandes capitales financieras.
La exhibición permitió ver gran parte de estas piezas repatriadas. mediante tres ejes temáticos: los casos de repatriación (incluyendo casos pendientes como la Colección Quimbaya y la Colección Lítica de San Agustín), la normatividad de protección patrimonial y el tráfico ilícito, lo cual reafirma que instrumentos globales como la Convención de la Unesco de 1970 y los programas nacionales de control aduanero y cooperación judicial son herramientas indispensables para frenar el despojo y blindar la memoria colectiva de los pueblos.
Fuente: Minculturas, Unesco y la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito

Revisado por el editor



