Diez trucos para caminar Artbo y no frustrarse en el intento
Sin Marco Laura Montañés y Víctor Delgado
PARA ARTERIA
OPINIÓN

Esta semana Bogotá vive su semana del arte, con Artbo como cita central. Miles de personas van a entrar a Ágora sin manual, con la sensación de que todos entienden algo que ellos todavía no. Nosotros llevamos años caminando la feria, cada uno desde su oficio, y decidimos escribir esta columna como la guía que nos hubiera gustado leer las primeras veces.
Diez trucos concretos, algunos de sentido común y otros de los que casi nunca se dicen en voz alta. Aclaración previa y fundamental: no todo tiene que ser compra, ir a mirar, aprender y formar criterio también es una manera legítima de estar en la feria.
Uno
La feria no es solo un mercado de arte. La feria también son sus espacios no comerciales y otros agentes. En Artbo por ejemplo, está la sección de Artecámara, dedicada a artistas sin representación de galería, curada específicamente para descubrirlos.
Están los foros, los conversatorios, las presentaciones editoriales y las curadurías de referentes históricos. Todo eso no vende obra, pero forma criterio, que es lo que a largo plazo distingue al coleccionista del comprador. Reservar tiempo para caminar esas secciones vale tanto como caminar los stands.
Dos
Si usted es artista o coleccionista, aproveche. Muchas veces los artistas que exponen y venden también están ahí. Muchos artistas asisten a la feria y están disponibles para conversar.
Si usted es comprador, es una oportunidad rara de conocer al creador de la obra que le interesa. Si es artista, es un momento único para hacer contactos, ver el trabajo de colegas y mostrar el suyo.
Una sola regla: sea prudente con el tiempo. Ellos tienen agendas cargadas, la galería está trabajando y las conversaciones eternas cierran puertas. Una presentación clara, un par de preguntas concretas y un gesto de agradecimiento, siempre abre la siguiente conversación.
Tres
Si visita la feria con el ánimo de comprar su primera obra, le recomendamos empiece por una edición, un formato pequeño o una obra cuyo valor esté dentro de su presupuesto actual.
También es válido recorrer todo y no encontrar nada, no se rinda. Las galerías trabajan todo el año, pida tarjetas de contactos, portafolios de artistas, revise redes sociales y sígale la pista a lo que le gustó.
En una próxima feria, visita o conversación se podrán concluir esas compras.
Cuatro
Si le suele pasar que recorre y no encuentra nada, pida entrar a la bodega. Este es el consejo favorito de Víctor. Cada galería tiene, detrás del stand, un espacio de almacenamiento con obras que no montaron por falta de espacio, por decisión curatorial o porque las están guardando para cierto público.
A veces ahí está la pieza que a usted le gusta. Pedir entrar, con confianza y respeto, no es ningún atrevimiento. Es exactamente lo que hace el coleccionista experimentado. Varias de las mejores compras que hemos hecho han salido de esos cuarticos.
Cinco
Pregunte el precio sin pena. En muchas galerías el precio no está a la vista y hay que pedirlo. La gente no lo pregunta porque tiene miedo de parecer que no puede pagarlo.
La verdad es al revés. Preguntar el precio puede ser la pregunta que rompa el miedo, que inice una conversación o que lo lleve a concretar su compra.
Las galerías agradecen que usted pregunte porque abre conversación a una declaración de artista, a un portafolio, a una red social o agregarlo a su base de datos para mantenerlo informado.
Seis
Negocie. Pocos galeristas están esperando que usted les pague de contado. Este es uno de los mitos más pesados de la feria.
Casi ninguna obra de valor considerable se paga entera al momento. Existen los descuentos, las cuotas, los plazos o las formas de pago escalonadas: todo eso existe, todo eso se conversa, todo eso se firma en un acuerdo.
No dé por sentado que el precio del catálogo es inamovible ni que la única opción es transferir el total en el acto. Preguntar es parte del juego.
Siete
Si logró un acuerdo y ambas partes quedaron tranquilas, respete el acuerdo, la reserva es un pacto. En una feria uno puede pedir que una obra le sea reservada mientras piensa, consulta o mira otras cosas. Está bien pedirla. Las galerías la conceden con frecuencia, dentro de un plazo claro.
Pero esa concesión se sostiene sobre una expectativa: que el interesado conteste sí o no antes de que se venza. Dejar reservas colgadas es descuidado, porque los recursos son limitados y otro coleccionista se pudo quedar sin la obra por su indecisión. Ser coherente con la generosidad de las galerías es parte de aprender a moverse.
Ocho
Recibir la obra es solo el principio: su responsabilidad de cuidar la obra empieza ahí.
Felicitaciones
si compró, pero ahora tiene la responsabilidad de conservarla. Pregunte por las especificaciones de montaje, hable con la galería sobre el tipo de anclaje, la iluminación adecuada y las condiciones de conservación.
Revise que el lugar donde va a exhibirla no reciba sol directo, que la humedad esté controlada y que la obra esté fuera del alcance de golpes accidentales y de riesgos de seguridad. Una obra bien cuidada dura décadas. Una obra descuidada se vuelve un problema en meses.
Nueve
Los papeles no se olvidan. Recuerde el certificado de autenticidad, factura o recibo e información de procedencia.
En un mundo ideal se piden y se reciben al cerrar la compra, pero la realidad es que muchas veces la obra se entrega primero y los papeles llegan después.
Eso está bien, siempre y cuando lleguen. Insista, escriba, haga seguimiento. Una operación sin certificado es una operación incompleta, y una obra sin papeles es una obra que en cualquier momento se convierte en un problema. La galería seria los envía cuanto antes; si tarda, insista.
Diez
Por experiencia propia de Laura, si ya conoce el circuito, cuide a sus amigos activos durante la feria. Ésta normalamente no termina el domingo. Las jornadas son largas, demandantes y agotadoras. Si tiene amigos galeristas o artistas exhibiendo, acuérdese de ellos: una fruta, un café, un mensaje preguntando si necesitan algo, se agradece más de lo que uno se imagina.
Y cuando cierre, no deje que la conversación se acabe con ella. Escribir el martes o el miércoles para retomar una obra que quedó pendiente, agendar una visita al espacio, mantener el contacto. Eso es lo que separa al que va una vez al año del que empieza a formar parte del ecosistema.
Estos diez trucos no son un decálogo cerrado. Son las cosas que a nosotros nos hubiera gustado que nos dijeran antes. La feria no viene con manual porque el manual se escribe en la primera visita, en la primera pregunta que uno se atreve a hacer o en la primera vez que uno le pide a un galerista que le muestre lo que tiene guardado. La feria no se disfruta desde afuera. Se disfruta cuando uno decide entrar y vivirla.

Laura Montañés Mondragón: Artista plástica y curadora de la Universidad de los Andes y Maestría en Arte, derecho y negocios con Christie’s Education en Londres.
Su trabajo se centra en la intersección entre arte, mercado y educación, promoviendo una comprensión crítica del valor cultural, económico y social del arte.
Su trayectoria profesional incluye experiencia en la casa de subastas Christie’s en Londres, la feria de arte ARTBO y la gestión de los activos culturales del Banco Itaú en Bogotá.
Desde hace tres años es profesora en el CESA y, desde 2021, es socia fundadora de The LAACC, una plataforma multidimensional que articula consultoría, proyectos culturales, educación, creación de contenido y gestión de colecciones de arte en procesos de adquisiciones, ventas, inventarios, avalúos, transportes, montajes entre otros.
Víctor Delgado Jaramillo:
Abogado de la Pontificia Universidad Javeriana y máster (LL.M) en Entertainment, Arts and Sports Law de la Universidad de Miami. Su práctica se concentra en las industrias creativas: donde representa músicos, deportistas, artistas plásticos y visuales, y galerías en asuntos de propiedad intelectual, derechos de imagen, contratos de representación y operaciones comerciales transfronterizas entre América Latina, Estados Unidos y Europa.
Desde hace 9 años es socio de DOCE Derecho Deportivo, donde lidera el área legal y desde el 2025 es socio fundador de Figura Sports, agencia de representación de deportistas en Colombia que creó junto con James Rodríguez y otros dos socios.
Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad de su autor y no comprometen a ARTERIA.




