Los amigos, esa famila que no escogemos

“Los amigos son
como los hermanos
que no son
de la familia”. Antonio Caro.

Conocí a Antonio Caro hace 18 años en Bogotá. Cuando era estudiante, le invité a realizar una muestra en una sala de exposiciones de una universidad capitalina que estaba a mi cargo y aceptó con todo el entusiasmo. 


Para mi él era más un mito urbano. Luego nos hicimos buenos amigos, nos reuníamos en su apartamento de la 72 a tomar el algo. Le gustaban mucho los envueltos de maíz y el chocolate artesanal. Íbamos juntos a las aperturas y hablábamos de arte, pero, sobre todo, de la vida.


Nos reencontramos en el Encuentro internacional de arte organizado por el Museo de Antioquia, en el año 2007, donde colaboré con el montaje de sus obras. Solía quedarse en casa, y era un gran huésped. 


En el año 2015, con motivo del programa de Homenajes que organizó el Museo de Arte Moderno de Medellín, tuve la oportunidad  de trabajar junto a él y la curadora estadounidense Gina McDaniel Talver en la curaduría de su exposición ‘En  Medellín: Todo está muy Caro’.  


Fue una experiencia intensa de casi un año que decantó en -creo yo- la última gran retrospectiva  hecha en Colombia con su obra. Con él aprendí mucho de arte, pero ante todo de llevar la vida prestando atención a la cotidianidad, en crear con lo simple. Él escribió algunos poemas, entre ellos este que hoy me conmueve:

“Los amigos son

como los hermanos

que no son

de la familia”.


Jorge Barco.

Medellín