'Paper Music': una mezcla de artes plásticas, canto, música y cine se presentará en Bogotá

Publicado: agosto 30 de 2019

/ Cortesía

David Guzmán
ARTERIA

periodista2@periodicoarteria.com

Creada por el artista sudafricano William Kentridge y el compositor Philip Miller, compatriota suyo, 'Paper Music' es una mezcla de canto, teatro, música, animación y cine. Se ha presentado en París, Amsterdam, Nueva York y Londres, y se podrá ver  el 3 de septiembre en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán.

Kentridge habló en exclusiva con ARTERIA.

Paper Music  es un "concierto cinematográfico" que combina varias películas animadas, antiguas y nuevas, creadas por el sudafricano William Kentridge y acompañadas por música en vivo compuesta por su compatriota Philip Miller. 

Las composiciones musicales son interpretadas por la cantante de ópera Joanna Dudley (Australia) y el pianista Vincenzo Pasquariello (Italia). La obra ha sido presentada en Londres, París, Amsterdam, Florenca y Nueva York, entre otros lugares y se presentará ester martes 3 de septiembre en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán, de Bogotá (vea un avance de Paper Music aquí).

Kentridge, quien ya ha expuesto sus obras  en el Museo de Arte del Banco de la República, en la muestra titulada ‘Fortuna’, habló con ARTERIA sobre lo que espera de la presentación de Paper Music en Colombia, de cómo es trabajar en distintos medios y la cooperación con los músicos para crear esta obra.

-¿Tiene algún significado adicional presentar Paper Music en Colombia dados los parecidos entre ambos países, por ejemplo sus pasados coloniales?

-He tenido conexión con Suramérica, primordialmente, a través de sus escritores. Entonces, por supuesto, el gran escritor colombiano Gabriel García Márquez ha sido vital para mí como estudiante, y, después de eso, para entender una manera distinta de mirar el mundo. Adicionalmente, tengo amigos que trabajan en teatro en Mapa Teatro (Bogotá).

 

Existe también una conexión similar en el sentido que Colombia y Sudáfrica son similares en cuanto a su tamaño, población, la escala de su economía y el hecho de que ambas provienen de pasados traumáticos diferentes. Entonces creo que es posible que la gente en Colombia tenga una conexión más cercana con la obra que, digamos, personas en Europa o Norte América (donde se ha presentado). Esa es la esperanza.

 

Así Lullaby for House Alarm (canto de cuna para alarma de casa), canción que puede tener más sentido en Colombia que en otras partes del mundo, tiene esta sensación de sonido suburbano, de alarmas contra ladrones encendiéndose durante la noche y, en cierto punto, uno simplemente duerme a través de ellas.

 

Esta pieza fue hecha para la extraordinaria voz de Joanna Dudley quien puede cantar cada una de las alarmas contra ladrones, junto a la consoladora canción de cuna por parte de Ann Masina sonando al mismo tiempo.

 

-En su obra utiliza visual distintos medios y técnicas, ¿por qué ir más allá a través de una representación teatral y cuándo fue la primera vez que hizo eso?

 

-Como estudiante trabajé tanto en teatro como en artes visuales, en un grupo estudiantil de teatro y en la escuela de arte. Luego, me aconsejaron que me concentrara en una de las dos: sé un buen dibujante o sólo dedícate al teatro. Por muchos años intenté mantener estas actividades separadas y no hacer ambas al tiempo.

 

Luego, después de unos años, fallé como actor, fallé como cinematógrafo y descubrí que había sido reducido a un artista. Algunos años después, me encontré a mí mismo trabajando nuevamente con una compañía de teatro, dirigiendo una compañía de marionetas y, después, trabajando con músicos y cantantes y esto se convirtió en una parte vital del trabajo.

 

Después aprendí que el trabajo que sucedía entre los distintos campos, lo que la música sugiere en términos de dibujar o lo que el dibujo sugiere en términos de performance, los enriquecía unos a otros. Los dibujos eran mejores porque no eran solo dibujos, el teatro era enriquecido por la música o las proyecciones, las proyecciones recibían su forma al provenir de dibujos y de la conexión con la música.

 

-Cómo describirías el proceso de crear con otros artistas, más aún cuando vienen de otras disciplinas?

 

Paper Music es, de alguna forma, parte de una conversación que sigue dándose con el compositor Philip Miller a lo largo de los últimos 25 años sobre lo que se escucha cuando se ve una imagen y sobre lo que se ve cuando estás escuchando algo. Estas 15 canciones y 15 filmes, que es propiamente lo que es Paper Music, son una serie de filmes y canciones trabajadas de tal manera que algunas son nuevas piezas musicales escritas para filmes viejos míos, algunas son reorquestaciones de música para filmes hecha por Philip Miller para sincronizarse con el piano y las dos cantantes.

 

Gran parte de las piezas fueron creadas con las cantantes Joanna Dudley y Ann Masina y el pianista Vincenzo Pasquariello, de acuerdo a la calidad de sus diferentes voces. Algunos de los filmes fueron hechos sin conocer cuál podría ser su música, pero una gran parte de ellos fueron hechos como una conversación con el compositor.

 

Para otros hubo un dibujo y después se escribiría la música y, luego, se haría un nuevo dibujo a partir de la música creada. En otros hay experimentos con colores de páginas apareciendo frente al espectador, mientras las personas cantan. En una o dos de las piezas hicimos una canción sabiendo cuáles iban a ser los dibujos que la acompañarían y luego volvimos a filmar las imágenes, sabiendo exactamente cómo la música funcionaría con ellas.

 

Con muchas de las piezas es difícil recordar qué vino primero, el filme o la música. Estaban tan entrelazados e interrelacionados y, aunque la serie no está hecha como un ciclo de canciones, en el sentido que tiene una narrativa clara, ofrece algún sentido de lo que es Johannesburgo, a través de algunos filmes animados que reflejan tanto preguntas personales como imágenes sociales.

Entonces Tide Table está basada en la época del SIDA y Other Faces, otro de los filmes, fue hecho sobre el periodo de la violencia xenofóbica contra los migrantes que llegaban a Sudáfrica de otras partes del continente. También hay otras piezas que se centran más en lo que pasa dentro del taller. Sin embargo, al taller llega el mundo, fragmentado y reorganizado y aquí emerge como una seria de canciones y filmes.

 

Los filmes fueron hechos con diferentes temas en mente, pero encada caso la canción y el filme juntos son una forma de pensar al respecto de distintas temáticas y, para cada pieza, debía tratarse de un asunto en el cual yo estuviera interesado y debía haber un material a partir del cual abordarlo. La voz humana se convirtió en una parte vital para reflexionar al respecto de los temas.

 

Entonces, aunque no tienes que seguir las palabras o entenderlas en la mezcla del Canto de cuna para alarma de casa, sí debería existir esa sensación de pánico incipiente pero reprimido, que hace parte de la vida suburbana en Sudáfrica.

 

No estoy seguro de que sea el mismo caso en Colombia, sólo he estado allí una vez. Sin embargo, creo que las personas son muy buenas construyendo contextos posibles para lo que se encuentra la vida, entonces aunque no conozco realmente Colombia, me es posible hacer una imagen en mi cabeza de cómo es. Nuestra esperanza es que las personas en Colombia puedan encontrar imágenes y sonidos que se sientan, si no familiares, al menos tangibles.

Las boletas pueden conseguirse en las taquillas de Teatro Joge Eliécer Gaitán y en Tuboleta.com

Por otra parte, Philip Miller, se presentará el 4 de septiembre a las 5 p.m. en la Biblioteca Luis Ángel Arango.  Hablará de cómo la música es un medio para explorar la memoria y los estados de trauma de comunidades afectadas por el conflicto y la guerra. Gratis.

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