Matías Quintero convierte el Museo Santa Clara en una cancha de tejo

El artista Matías Quintero presenta en el Museo Santa Clara la exposición 'Sol invicto', hasta el 23 de febrero de 2020.

Diciembre 16 de 2019

El artista Matias Quintero tenía el deseo de que su trabajo artístico estuviera relacionado con la cotidianidad y que la gente se acercara a este sin preguntar de qué se trata, sino desde sus “propios afectos”.

La respuesta a esta inquietud la encontró en diciembre de 2018, gracias a un sueño que tuvo mientras dormía, en el que vio, bajo el altar de lo que él describe como una iglesia medieval católica, la obra Silla con grasa de Joseph Beuys.

“En el lugar de la grasa no había grasa, sino arcilla y encima de ella había una mecha (como las que se usan en el tejo). De repente, sentí calor en la mano derecha y cuando miré, estaba sosteniendo un sol real: mi instinto fue lanzarlo hacia una cancha. Luego vi como ese sol viajó hasta la silla y dejó una estela en el aire”, explica el artista.

 Tras ese sueño, Quintero intentó darle un significado y empezó a investigar sobre el tejo. “Encontré información en la Alcaldía de Turmequé y descubrí que el tejo era jugado en la Colonia, por los muiscas, con un disco de oro. Eso me llamó la atención”, explica Quintero.  

Luego de que iniciara su investigación, decidió emprender el proyecto ‘Sol invicto’, que se expone hasta el 23 de febrero de 2020, en el Museo Santa Clara, en Bogotá, con el cual pretende generar una reflexión en torno al efecto de la colonización en los rituales, a las formas simbólicas y las mutaciones que experimentan las prácticas religiosas (o espirituales) de acuerdo con los contextos culturales que las rodean.

La muestra está compuesta por una obra central que consiste en dos canchas de tejo profesionales que ocupan la nave central del Museo Santa Clara. Entre estas dos piezas, se encuentra un disco solar que cuelga del techo, el cual es una interpretación del artista de cómo podría haber sido el tejo en tiempos de los muiscas.

 

Además, en el coro bajo de la iglesia hay otro disco solar y, por último, en la sacristía se ubica una obra llamada Altar, que es una recreación de la silla de Beuys, que apareció en el sueño de Quintero.

Sobre la relación con el espacio, el artista expresa que este museo “ofrece un contexto histórico, simbólico y arquitectónico ideal. En términos históricos, el Santa Clara se construyó durante la colonización del territorio colombiano, mismo periodo en el que el tejo sufrió una serie de modificaciones a través de los agentes coloniales, lo cual derivó en el desplazamiento del rito a un contexto lúdico”, señala Quintero.

Así mismo, dice que la nave longitudinal y el techo alto del Museo replican “perfectamente el espacio requerido para el juego del tejo en su contexto deportivo”.

Con la exposición, Quintero dice que logró su objetivo inicial: que la gente no se pregunte por el significado de la obra, sino que se relacione con ella.

“Ni los celadores ni las señoras del aseo, ni el público me han preguntado qué significa la obra, sino que se relacionan desde su afecto. Por ejemplo, algunos cuentan que tenían canchas de tejo o recuerdan cuando jugaban en familia”, manifiesta el artista, quien dice que, en su caso, se enteró, en el marco de la exposición, que su tatarabuelo tenía una cancha de tejo en la casa en donde él vivió.

 

“Me pareció lindo porque hay como una especie de memoria genética de haber tenido una cancha en la casa”, concluye el artista.

Afiliado

Copyright © 2020 Periódico Arteria. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial de cualquiera de sus contenidos, así como la traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. www.periodicoarteria.com. Pet friendly